RECIÉN ME ASALTARON ANTE MAS DE CIEN TESTIGOS :
Hoy sábado 6 de mayo de 2006, esquina de Avenidas Quintana y Ortiz, frente a la Recoleta, el café “LA BIELA” estaba que reventaba de gente. Lleno por dentro y las cien mesas de la vereda llenas de gente. Son las seis y cuarto de una tarde espectacular. Estoy sólo en una de ésas mesas de la calle y rodeado de cinco mozos y no menos de doscientas personas entre turistas y otros.
Tengo mis papeles del último proyecto que hice sobre substitución de droga veneno de los narcotraficantes por droga de laboratorios medicinales controlados por el Estado, que estoy repartiendo al mundo entero por medios internacionales de prensa ( tipo Radio Miami ), y algunos nacionales que me ayudan, y escribo entretenido ilusionado con salvar al mundo ( al menos lo que nos va quedando para salvar… ¡ peor sería nada..!!! )
De pronto dos muchachones grandotes, entre veinte y treintañeros, uno con barbita candado, se acercan a mi mesa por detrás, medio se encorvan y me abrazan simulando encuentro amistoso y me dicen bajito “si hablás te matamos..” a la vez que uno de ellos disimuladamente me manotéa mi reloj Rólex.
No hablé como me “ solicitaron.. ”, pero sí les hice la travesura de darles un golpe de furca que hace terminar a los dos en el suelo, derribando mi mesa junto con la mesa vecina volcándome el café cortado con leche encima de mi traje y de los de la mesa vecina . Bueno, siempre es más barata la tintorería que la relojería…
Corren los diez o doce metros hasta la parada de los taxis en la que había varios autos haciendo fila, y en ése momento aparece una moto grande negra, con aplicaciones rojas conducida por un tercer delincuente que venía del lado de Callao, los levanta y se van los tres hacia el bajo…
Yo tenía mi arma en la mano y la guardé sin disparar ni a las ruedas de la moto, ya que la zona estaba repleta de gente, más aún enfrente en donde antes estaba el Café de la Paix, ahora hay una heladería FREDDO.
Me rodearon los turistas muy contentos adivinando que yo era policía , y me contaron que sabían que cualquiera de ellos que tenían buenos relojes, anillos, ropas, podría haber sido la víctima y me preguntan por que la argentina está llena de ladrones, carteristas, que hacen que mucho turismo no llegue por miedo y esté aumentando.
Me preguntaron si conozco al genio de la “ TOLERANCIA CERO ” RUDOLPH GIULIANI que salvó a los Estados Unidos del azote violento de los pandilleros, que en Méjico se hizo millonario por lo que le pagaron por su proyecto de seguridad, e Inglaterra hizo Caballero por su efectivo plan.
Yo les contesté que el plan de GIULIANI era algo Argentino que daba muy buenos resultados de contención de los delitos mediante la prevención castigando las faltas como “quien tuviera antecedentes penales, no trabajara, ni justificara de que medio lícito vive ”, pero, como en Argentina solemos ser pendulares, aquí no estando conformes los “todólogos” de la autoridad política de que los aplicara la policía, cuidando los ingresos de sus quintitas, demonizaron la palabra “edictos de faltas” y los destruyeron en lugar de hacerlos aplicar por un tribunal letrado de faltas, ya que yo también veo malo que la policía sea juez y parte.
Por ende, propongo por este medio al periodismo y al público Argentino, a que se decida a terminar con el delito y construir un código de faltas en serio agregando a todos los fronterizos del delito que vemos por la calle insultando a la gente, prodigando caricias mal intencionadas a los menores que se ve como van a terminar, borrachos agresivos, etcétera, etcétera…
Luis Augusto Weckesser. – Subcomisario (R.A ) Agrup. Comando Experto antidrogas interno e internacional
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