Sí, señora. Fué usted muy clara. Ahora espero yo también ser claro para que me entienda la totalidad del distinguido público presente en la sala, no sólo los papás sino hasta los más chicos y no trabarme como me pasa dos por tres que quiero decir dos cosas al mismo tiempo y hago una ensalada rusa. Les pido que si alguien quiere volver sobre algo de la explicación, levanta la mano, me para e insistimos sobre ello. Después, seguimos todos juntos tranquilos hasta la hora que séa que éste es mi trabajo y me encanta y no tengo ningún apuro. Bueno, seguimos.- En éste momento estamos en julio de 1996 y en sólo dos meses mire todo lo que nos pasó: a) afortunadamente que se los descubrió, pero lamentablemente que existían los ex policías narcoprotectores y como si éso fuera poco narco productores y traficantes tipo Calzolaio, Giménez y otras malas yerbas ; b) El famoso caso ANTONIO ESCOHOTADO, y c) La aparición de la pegadiza letra de " LA CUMBIA DEL CUCUMELO "-
Vamos por parte:
Empezamos con la escoria residual de La Policía a quienes les corresponde la aplicación del artículo 5to. de la Ley Nacional de Estupefacientes Nº 23.737 que autoriza a los Jueces a imponer penas de reclusión o prisión de cuatro a quince años. Confiemos en que el juez que le toque fallar no les vaya a aplicar el mínimo de cuatro años con el cual saldrían rápidamente en libertad, sino el máximo de quince con el cual deberán cumplir por lo menos dos tercios o séa diez años de cárcel, que de paso no séa prisión sino reclusión, ello es no con régimen de carcel VIP sino con régimen severo como cualquier vulgar y silvestre delincuente y si es posible peor ya que además de ser delincuentes traicionaron a la Sociedad que los respetaba y les decía " Señor Oficial " y les daba un arma y el poder de la autoridad. Mi camarada Luis Patti sugirió la aplicación de la pena de muerte, pero como expresión emocional, obviamente, lo mismo que pienso yo al mismo nivel. En la realidad ello no es posible ya que " nulla poena sine lege " es la frase latina que consagra en Nuestras Constituciones el " no hay pena sin ley previa ", vale decir que la pena debe existir desde antes del delito y no implantarse después. Únicamente puede cambiarse la pena después, si favorece al delincuente.- Estos personajes siniestros más otros que cayeron después, más los complicados en el robo de autos con el otro delincuente CARLOS TELLELDÍN detenido por el atentado a la AMIA y que totalizan una veintena, son la vergüenza de una Institución de casi cincuenta mil hombres - en este momento no me acuerdo la cantidad exacta.- Con relación a los que La Sociedad dió en llamarlos " Narcopolicías " que séa bendita la valentía del equipo periodístico de Sergio Elguezábal, que provocó la investigación que culminó con la caída de los policías narcotraficantes y traidores a la sociedad, sus familias y sus es compañeros.- Este muchacho, Elguezábal, tiene la afortunada y felicitada inquietud de luchar contra las drogas atacando a los narcotraficantes, pero no es de ahora. Yo recuerdo como desde el año 1988 cuando la Periodista Mónica Cahen D´Anvers, con el apellido Mihanovich, trabajaba en los comienzos de Telenoche que entonces se llamaba " Edición Especial " ella me supo enviar a Julio Bazán, a María Belén Aramburu y también a Elguezábal que recién empezaba en el periodismo. Recuerdo cuando Elguezábal se paraba en una esquina cualquiera de Buenos Aires, tipo Santa Fé y Callao y se ponía a charlar con los chicos sobre las drogas, entonces yo le mandaba algún colaborador mío para que lo respaldara en la calle con sus conocimientos. Allí sí que una mano lavó a la otra y las dos juntas lavaron la cara.Se ha hecho bien a bastante Gente.- Eran los años en que se habían producido muertes misteriosas de jóvenes que las rotulaban sobredosis y al nicho y que gracias a las cámaras de su noticiero en una extensa nota reporteado por Julio Bazán y que luego Mónica acentuó en la presentación pude advertir sobre la producción de pseudo cocaína fabricada con novocaína que cuando la probaban mojándose la lengua con la punta de un dedo como era un anestésico local, la durmiera; luego con el agregado de cianuro le hacían pegar " el golpe "," el flash ", en el cerebro y la juventud inocentemente creyendo que se drogaba se envenenaba y moría.- Mi mensaje fué comentado por Gustavo Latta, un muchacho que se prestó a dar la cara ante La Gente de los que teníamos internados en tratamiento de rehabilitación junto con su esposa también drogodependiente, en nuestra muy querida " La Casa del Adolescente " . Tuvieron tiempo después una hijita con graves deficiencias congénitas atribuibles a la antigua presencia de la droga. Así que nuestros queridos lectores presten atención a todo ésto y fijándose bien quien es que lo dice cuando escuchan cantos de sirenas sobre la inofensividad o poca ofensividad de las drogas.- Juntos, lavamos la cara tan bien que " la epidemia de muertes " se cortó. Un picapleitos buscador de plata, de atrasado apetito no satisfecho, de los que no hay muchos pero cuando aparecen vaya si se hacen notar... , " me quiso apretar... " - digo ésto con el debido respeto a ustedes -, vale decir presionarme con la amenaza de hacerme una demanda judicial por asustar a La Sociedad, pero nunca supe que hubiera hecho algo al respecto... - Lo cierto es que todo sirvió y Sergio Elguezábal creció y por suerte ya tiene un caudal de conocimientos sobre el tema bastante importante y está a la vista, querido auditorio, que supo utilizarlos y enhorabuena por ello deseando que muchos periodistas salgan a la palestra a poner la cara haciendo algo por El Pais y Su Familia que la época de contársela ya pasó y comenzó la de jugársela .- También bendita la entereza del Director General de Narcotráfico, Comisario General Oscar Rossi , que con inteligencia dirigió las investigaciones arribando al resonante triunfo obtenido. Pero atención, que es la batalla inicial de una larga y cruenta guerra. La punta de " iceberg " bajo la cual subyace una terrible caldera del diablo en plena ebullición.-.- Me emociona destacar a " Coco Rossi " como lo llamamos los amigos a Oscar Rossi, quien en el año 1979 cuando él era Oficial Subinspector de la Brigada de Investigaciones de Martínez, concurría a tomar conocimientos en la escuela contra el narcotráfico de la que yo entonces a cargo de la División Toxicomanía era director, y que junto al Subcomisario José Aisemberg brindábamos cursos de oficiales antinarcóticos.- Días pasados me encontré con Aisemberg para regalarle un ejemplar del primer libro de mi serie Día " D " de Droga y flor de emoción nos pegamos los dos medio entre llorizcos y abrazos. Me trajo a la memoria las reflexiones de Javier Portales con Alberto Olmedo, cuando le decía que era " un viejo besuquero ".-